
La República de Irlanda fue el primer país de Europa en garantizar los depósitos de los ahorristas, noticia en apariencia excelente para quienes tienen sus dineros en los bancos de aquel pujante país. El problema radica en que las entidades bancarias en caso que se produjese una “corrida”, deberían pagar una suma equivalente hasta cinco veces el producto interno bruto, siendo prácticamente lo mismo que intentar rescatar simultáneamente a los náufragos de un colosal crucero con unos pocos botes salvavidas; solamente con que el 20% de los clientes en forma simultánea reclamen su dinero, el estado irlandés entraría prácticamente en bancarrota.
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y ya van…
un beso Charly!
Vero
Otro beso para vos, Verónica.