Posar suavemente sobre el río Hudson un Airbus 320 resultando ilesos sus 155 ocupantes, convierten al Comandante Chesley Sullenberger en un auténtico héroe, particularmente porque la detención simultánea de ambas turbinas es una emergencia completamente atípica.
Por motivos independientes nunca se produjo una falla simultánea en los dos turbo reactores de una aeronave y, la probabilidad de que ello ocurra, en teoría es de una por diez elevado a la novena horas de funcionamiento (1 falla x 10^9), es decir un evento por cada 1000 millones de horas de vuelo, cifra astronómica por cierto. En el caso de la mencionada aeronave las turbinas se detuvieron al absorber sus tomas de aire un número no determinado de aves que por ese mismo lugar se desplazaban, una sola causa que hubiera producido el mismo efecto por más que la aeronave fuese un tetra-reactor.
Un piloto retirado me comentó que tanto él y varios de sus compañeros tras volar durante 30 años en aeronaves Boeing, nunca padecieron la detención de ninguna turbina. En este caso si hay que mencionar a los culpables, sin lugar a dudas son los pájaros, por este motivo en varios aeropuertos tienen halcones amaestrados que con su sola presencia no existe otra ave que se atreva a acercarse a donde no le corresponde.
Resido en la República Argentina. Soy Licenciado en Administración y trabajo como profesional independiente. Años atrás comencé a pilotear un pequeño pero excelente avión como es el Cessna 152, posteriormente otros y, por más mi cerebro sea el de un economista, mi corazón por siempre será aeronáutico.