
En toda duda puede haber algo de verdad o mucho de mentira, de lo contrario dejaría de ser una duda para convertirse en una certeza, tal vez solo para muy pocos.
A medida que uno mejora su nivel de conocimientos, va teniendo cada vez menos certezas, pero muchas más dudas.
Una vez alguien dijo, que para él era más importante la palabra que la firma; esta última queda en un papel, mientras que la primera dentro de uno mismo. Aquí podremos tener la certeza, para compartirla o sepultarla.
Foto: freeimages.com











