Por encima de las nubes
Hosting: freeimages.co.uk
Conocer las propias limitaciones es una ventaja y, permite no cometer errores que pueden llegar a resultar fatales, como en los que suelen incurrir algunos pilotos inexpertos durante sus primeros vuelos solos o con amigos u otras personas no pertenecientes al medio aeronáutico. Es muy tentador con un monomotor elevarse por encima del manto de nubes, puesto que como la cabina no es presurizada abriéndo la ventana se puede, digamos que en sentido figurado “tocar una nube” .
De no estar habilitado para el vuelo por instrumentos bajo ninguna circunstancia es recomendable ceder a semejante tentación, porque cuando el novato piloto decide iniciar el procedimiento descenso, debe sobrevolar una zona de visibilidad nula recuperando la visión cuando se encuentra en un tirabuzón irrecuperable segundos antes de estrellarse contra el piso.
Lo único positivo de esta situación crítica es encontrarse en una región de control de tránsito aéreo, e inmediatamente comunicarse con el operador para exponerle la situación y que este proceda a guiarlo en base a las indicaciones sobre rumbo y velocidad visualizados en la pantalla del radar, para que pueda descender hasta una altitud donde se produzca el contacto visual con la superficie de la tierra y volar con normalidad.
Quien pase por esta desagradable situación estará eternamente agradecido al controlador de tránsito aéreo que lo ha atendido, puesto que le ha salvado la vida. Ante esto la única conclusión a la que se puede arribar es qe volar en condiciones visules es completamente diferente a las condiciones instrumentales, que si bien no es difícil, requiere de un proceso de instrucción adecuado para evitar un mal momento que puede llegar a ser el último.




















