
El erotismo es una de las innumerables formas en que el arte se manifiesta ante nuestros sentidos. Suele ser habitual que se censuren en determinadas publicaciones las imágenes de cuerpos desnudos, utilizando argumentos que en algunos casos pueden ser atendibles, pero la gran mayoría son completamente absurdos, especialmente cuando se las califica como obscenas o inapropiadas.
La Biblia dice que el ser humano está hecho a imagen y semejanza de Dios y, precisamente, son aquellos que invocándolo más se escandalizan ante su obra.
El arte nunca es obsceno, en cambio la violencia en todas sus manifestaciones, incluyendo a la indigencia, atentan contra la dignidad humana y van en contra de las enseñanzas de los más grandes maestros espirituales, que han sido Jesús y Buda, de quienes tenemos mucho para aprender si deseamos ser mejores personas cada día.




















